Odié el fútbol cuando los jugadores se convirtieron en empresas, pero el mundial me hace amarlo de vuelta cuando saca a relucir las historias humanas.
Me conmueve profundamente este señor así como el gol de Curazao y cada equipo chiquito dejándolo todo porque se sostiene en la esperanza de su gente y la alegría de los suyos que desde cualquier lugar seguro miran orgullosos.
Me gusta cuando esto recupera el sabor a barrio, a horizantalidad y cuando los favoritos tienen que reconocer la grandeza de sus rivales.
(jodete trump)
“ESPERÉ Y SOÑÉ TODA MI VIDA POR ESTE MOMENTO”.
Vozinha, entre lágrimas y con la voz entrecortada, ufff. 🇨🇻❤️