Puedo apostar a que no acepta !!!
Te tengo una propuesta… ojalá la aceptes.
Sabemos que dinero no necesitas, pero yo sí. Así que ahí te va:
Te apuesto 50 millones de pesos.
Del 1 de enero al 31 de diciembre de 2026, estaré apostando en el casino que tú elijas —preferiría Playdoit, pero si prefieres otro, adelante—.
Si al cierre del año no tengo utilidad, te transfiero los 50 millones, o mejor aún, los dono a la fundación que tú elijas.
Pero si termino con ganancias, tú me transfieres esos mismos 50 millones.
Obviamente, todo con abogados, contratos y firmas, como corresponde.
Si gano, me llevo 50 millones por hacer lo que ya hago todos los días: apostar.
Y además, gano credibilidad, publicidad y prestigio.
Si pierdo, no solo perderé una cantidad enorme para mí, también quedaré expuesto públicamente y con mi reputación en juego.
Ahora bien… tienes razón en algunos puntos, pero caes en el error más común: generalizar. Metes a todos en el mismo costal.
Lo curioso es que tú también vendes cursos y tienes tu “universidad”. Si aplicáramos tu misma lógica, podríamos decir exactamente lo mismo de ti, porque la mayoría de quienes venden cursos son vistos como estafadores o vendehumo. Pero eso no significa que todos lo sean.
Personalmente, jamás me atrevería a juzgar a alguien sin conocer a fondo lo que hace. Pensar así es reducir el mundo a blanco o negro, sin entender los matices.
Si hay 10,000 estafadores, eso no convierte a todos en uno. Generalizar es la forma más fácil de tener razón sin realmente entender nada.
Y también entiendo por qué piensas así de los apostadores. Si yo no llevara años en este mundo, probablemente pensaría igual. Porque cuando entras a redes, lo primero que ves son tipos presumiendo dinero, garantizando victorias, mostrando autos y haciendo ridiculeces que solo ensucian un entorno que, bien llevado, es mucho más serio y complejo.
¿Aceptas?