ERA TIEMPO | Finalmente se hizo justicia con la escogencia de Julio Cross Frías como Inmortal del Deporte Dominicano.
Cross ha sido uno de los principales pilares de la evolución, el desarrollo y la transformación del tenis de mesa en el país, y me consta.
Compartí con Julín muchos episodios importantes de la historia del rescate del tenis de mesa dominicano, como él mismo lo definió en su momento, a través de la creación de los equipos Marlboro de Santiago y Premier de Santo Domingo, amparados en el respaldo y apoyo de la empresa E. León Jimenes, así como la creación de la Federación Dominicana de este deporte.
A Julio le agradezco su aprecio, distinción y tutoría en mi desarrollo deportivo como Primer Campeón Nacional, así como en mis pasos por el softbol, las dos disciplinas deportivas que me permitieron, en 1974, convertirme en el único Atleta del Año en ambas disciplinas, durante las prestigiosas escogencias del Comité Olímpico Dominicano (COD).
En el caso de Julio, la inmortalidad tomó tiempo, pero llegó para celebrarla en vida, como debe ser para quienes marcan la diferencia y alcanzan, con méritos reales, tan alta distinción.