No va a llegar a bajar porque lo boomers, como buena generación langosta que son, cederan en vida esas casas a bancos y fondos buitre por el precio al que nunca estuvieron dispuestos a venderle a la generación de sus hijos.
Óscar García: "En 30 años caerá el precio de la vivienda drásticamente. Cuando la generación boomer muera, al haber pocos hijos, heredarán mucho patrimonio y nos sobrarán casas".