Córtenla de ir a debates que nadie ve. Salgan a la calle, ahí están los votos.
La ausencia de Janette Jara en el debate es una falta política grave.
Dejar que Kast, Kaiser y Matthei hablen solos ante los chilenos, sin ninguna confrontación, es irresponsable.
Su candidatura se construyó sobre una mentira: un programa inaplicable, vendido como solución.
Hoy continúa en la cobardía: huir del debate frente a la derecha dura es abandonar el terreno y traicionar a quienes dice defender.
Una candidatura incapaz de enfrentar a sus adversarios ya no tiene nada que ofrecer a Chile: ni esperanza, ni coraje, ni futuro.