Colombia volvió a perder tiempo en energía… y el costo podría pagarlo cada hogar del país
Durante años, Colombia tuvo una obsesión silenciosa: evitar otro apagón.
Quienes vivieron los años noventa todavía recuerdan lo que significaba llegar a la casa y no saber si habría luz. Velas sobre la mesa. Cortes programados. Industrias frenadas. Familias enteras reorganizando su vida alrededor de una crisis energética que marcó al país.
Ese apagón duró cerca de 18 meses durante el gobierno de César Gaviria.
Y aunque muchos creen que eso pertenece al pasado, el fantasma vuelve a aparecer cada vez que el país posterga decisiones técnicas por discusiones ideológicas.
Hoy, Colombia acaba de cerrar otra subasta de energía. Y lejos del discurso oficial de éxito, expertos del sector
@Andeg_Col advierten algo mucho más delicado: el objetivo no se logró.Otra vez.Dos subastas. Dos intentos. Y ninguna logró cubrir completamente la demanda futura de energía que necesitará el país.
Seguimos teniendo un hueco cercano al 4% de la demanda proyectada para 2029. es decir más personas consumiendo energía y nosotros sin generarla.
Y sí… 4% puede sonar poquito.Pero en energía, quedarse corto aunque sea un poco puede convertirse en un problema gigante.
Porque la energía no funciona como el mercado de las empanadas donde si falta una, se hace otra rápido. NO. Una planta eléctrica puede tardar años en construirse.
Una línea de transmisión puede demorarse más de una década.
Y cuando el país se da cuenta de que falta energía… normalmente ya es tarde.Y detrás de toda esta discusión técnica hay algo muy simple: el 70% de la energía que consume Colombia la usan los hogares.O sea:
la gente.
Las familias.
Las neveras.
Los ventiladores.
Los negocios pequeños.
Los hospitales.
Las casas. Por eso esto no es solamente un debate de ingenieros. Es un tema que puede terminar golpeando el bolsillo y la tranquilidad de millones de personas.
Y aquí viene el dato que más preocupa. Según
@Andeg_Col , el gremio de las plantas térmicas y uno de los que más conoce cómo funciona realmente el sistema eléctrico colombiano, el momento más delicado podría llegar entre abril y mayo de 2027.Sí. Apagarnos.
La planta que sostiene media subasta
Uno de los puntos más delicados de toda esta historia está en Santa Marta.
Resulta que gran parte de la energía asignada en esta nueva subasta depende de un solo proyecto térmico a gas ubicado allá.
Un proyecto enorme. Tan enorme que, según expertos del sector, podría llegar a necesitar cerca del 45% del gas que consume Colombia.Y aquí es donde uno ya empieza a rascarse la cabeza. Porque hoy NO tenemos GAS.
Pero además aparece otro problema:
la energía no se mueve sola. No es que uno construya una planta en Santa Marta y mágicamente la luz llegue a todo el país. Para transportar esa energía se necesitarían tres líneas gigantes de transmisión de 500 kilovoltios.¿Y saben cuándo fue la última vez que Colombia construyó una gran línea de este tipo? Hace aproximadamente 15 años.
La garantía que prendió las alarmas
Pero sumado a todo esto... Días antes de la subasta pasó algo que hoy genera preocupación. Según fuentes del sector, un agente pidió a la
@comisioncreg mover los plazos para presentar la garantía financiera del proyecto.Y aquí viene lo importante: esas garantías no se consiguen de la noche a la mañana.
Entonces el cronograma se movió y la fecha quedó para el próximo 6 de agosto. y ahí empezaron las preguntas:
¿Quién pidió ese cambio?
¿Por qué se aceptó?
¿Se cambiaron las reglas para facilitar la entrada de un proyecto específico?
¿A quién se está beneficiando?
Hasta ahora no hay respuestas claras.Y el riesgo no es pequeño. Si no entrega esa garantía, Colombia perdería
tiempo.Y en energía, perder tiempo es peligrosísimo.Porque mientras el país sigue discutiendo ideología y peleas políticas, el reloj eléctrico sigue avanzando y nos podemos apagar.
Otro detalle llamó muchísimo la atención. Hoy el llamado “cargo por confiabilidad” ronda los 19 dólares. Pero este proyecto ofertó cerca de 16 dólares.
En teoría eso suena maravilloso: más barato. Pero en energía, cuando algo suena demasiado barato, todo el mundo empieza a desconfiar. Porque a veces los precios muy bajos esconden problemas después:
retrasos,
falta de financiación,
dificultades técnicas,
o proyectos que simplemente no logran salir adelante.
Y mientras tanto, en el Caribe colombiano la situación ya desborda lo complicado. Air-e,
@Aire_Energia, por ejemplo, debe cerca de 2,3 billones de pesos a empresas generadoras y transportadoras de energía.
Pero lo más absurdo es esto: la empresa está intervenida por el Gobierno. Y, en teoría, una intervención debería servir para mejorar la administración, ordenar las finanzas e intentar salvar la compañía.
Pero pasó todo lo contrario.
Antes de la intervención, Air-e tenía deudas por cerca de 530 mil millones de pesos. Hoy, esa deuda ya va en 2,3 billones de pesos.
O sea: la intervinieron para apagar el incendio… y lo que hicieron fue empeorarlo todo.
Además, parte de la energía que
@Aire_Energia compraría a partir de enero quedaría expuesta a los precios de bolsa.
¿Eso qué significa?Que las tarifas podrían volverse mucho más caras. Expertos advierten que las facturas podrían subir entre 25% y 30%.
O sea:
mientras el país celebra una subasta “exitosa”, millones de personas podrían terminar pagando más por la luz.
Aquí aparece otra verdad incómoda. Aunque buena parte del discurso político habla de dejar atrás los combustibles fósiles, la misma subasta terminó dependiendo principalmente de una planta térmica a gas.
¿Y por qué? Porque la transición energética necesita respaldo.
Porque cuando no hay viento,
cuando no hay sol,
o cuando bajan los embalses,
el sistema necesita energía firme. Necesita algo que responda sí o sí.
Y por eso muchos expertos insisten en que Colombia necesitaría al menos dos nuevas facilidades para importar gas. No porque alguien “ame” el gas. Sino porque un país no puede apagar sus fuentes tradicionales antes de tener listo el reemplazo. Eso sería como vender el techo de la casa antes de que termine el invierno.
Hoy Colombia ya tiene una fecha marcada en el calendario y el gobierno
@Superservicios, se está haciendo el sordo: según
@Andeg_Col , entre abril y mayo de 2027, si no hacemos nada hoy, volveremos a la oscuridad.