Quizás no nos ganó el miedo, pero si nos ganó el desinterés, el conformismo, el facilismo y la búsqueda de un mesías que nos salve sin nosotros tener que hacer nada. Que maldita arrechera siento conmigo mismo y con la mayoría de los venezolanos.
No me jodas, nosotros esperando a que baje petare pa que se prenda el peo y