Ahora trabajo 8 horas y, al acabar, estoy molido. Salgo a correr, y a los 12 km con la lengua fuera. Me pongo a jugar por la noche, y me entra un sueño de muerte. El resto del tiempo del día pasa volando. Ayer era 4 de enero, hoy 15 de mayo, mañana 30 de noviembre. La vida vuela.