Si te hacen decidir entre la vida terrenal y la espiritual, siempre escogerás la espiritual. Nada te importa más que eso si eres un buen católico, con lo cual, siempre irá por delante de todo lo demás.
No eres alguien en quién podamos confiar hasta la muerte.
En ningún momento he dicho que no tenga interés ninguno en lo terrenal, eso es algo que te has inventado tú y que lo presupones porque eres hijo ideológico de Lutero, como dije al principio.
Claro que me interesa el cuerpo, pero de qué sirve defenderlo si en ello pierdo el alma.