Así se ven las calles de la ciudad de Goma, en la República Democrática del Congo, tras ser tomada por las bandas terroristas del M23, apoyadas por Occidente y su dictadura títere de Ruanda.
Al menos 773 personas murieron y casi 3.000 han resultado heridas en apenas una semana pero no llena portadas de los medios de incomunicación occidentales porque son masacres perpetradas para tomar el control de las minas de cobalto del pais.