Mientras la atención política y mediática comienza a concentrarse en el Mundial de Fútbol, la realidad sigue golpeando las calles de Montevideo. El dia lunes 15 amanecimos con un atentado contra la sede de la Caja Militar un artefacto explosivo fue detonado en la madrugada del lunes frente a la sede del Servicio de Retiros y Pensiones de las Fuerzas Armadas y un violento asalto a mano armada en un carro de comidas en La Aguada. A esto se suman balaceras, enfrentamientos armados, rapiñas violentas y vecinos que conviven a diario con el miedo en distintos barrios de la capital. Las estadísticas pueden mostrar mejoras en algunos indicadores. Sin embargo, la seguridad no se mide únicamente en planillas, porcentajes o conferencias de prensa. También se mide en la tranquilidad de quien espera el ómnibus, trabaja hasta tarde, atiende un comercio o regresa a su casa de noche. Que el Mundial no distraiga de la realidad. La seguridad pública sigue siendo una de las principales preocupaciones de los uruguayos y exige conducción, estrategia, presencia territorial y resultados sostenibles. La pregunta ya no es solamente cuántos operativos se realizan, la pregunta es si la violencia está retrocediendo en los barrios o si los ciudadanos continúan adaptando sus vidas al miedo. La seguridad no puede entrar en pausa porque empiece un campeonato de fútbol.
Edward Holfman || EHM