La campaña por Iván Cepeda en estas semanas ha sido impresionante no sólo porque se la tomó la ciudadanía y ha estado llena de creatividad, imaginación y belleza sino también porque la gente no ha girado alrededor de una única figura. Veo un relato por los derechos propios y ajenos, por la democracia, el agua, el territorio, el trabajo, los animales, las mujeres. Colombia, un país que siempre ha añorado al caudillo, al padre castigador/protector, al salvador, al elegido, está dando un salto cualitativo. Vamos alcanzando cierta mayoría de edad y nos vamos reconociendo como adultos dueños de nuestro propio porvenir. Tremendo.