Qué decepción da ver cómo muchas personas se dejan manipular tan fácilmente. Es increíble que, por conveniencia, necesidad o por agradar a otros, sean capaces de dejar de lado sus principios, valores e incluso a personas que alguna vez consideraron importantes. Ver ese tipo de actitudes es triste, porque demuestra que para algunos todo puede convertirse en algo desechable cuando les conviene. No hay una palabra que describa mejor ese sentimiento que la decepción.
Att: este servidor