Hace hoy 8 años el régimen asesinó a Neomar Lander. Este crimen conmocionó a Venezuela; prácticamente un niño, Neomar se veía frágil, delgadito.
Su carácter, sin embargo, y su coraje eran férreos. Siempre estaba en la primera fila.
Lo mataron cuando enfrentaba las fuerzas represivas del régimen y todo quedó grabado; también en nuestras memorias, en nuestros corazones, en nuestras conciencias.
Su recuerdo, su mirada, su testimonio son la evidencia de cuánto este pueblo ha dado por su Libertad, de cuánto nos ha costado en sangre, en lágrimas, en vidas.
Por Neomar, por cada venezolano que ha sido asesinado, torturado, desaparecido, secuestrado, perseguido, expulsado de su tierra, humillado y ofendido.
Por cada uno de nosotros.
Esta lucha tiene un solo destino: la Libertad.