Hace muchos años conocí al chófer de uno alto ejecutivo de un Banco Internacional. Cada año iba a Cuba. "Iba" porque me dicen que se murió el año pasado. El tipo era físicamente monstruoso; feo como para pegarle a Dios. Tenía 65 años y vivía en una de esas calles retorcidas de Iztapalapa. Se jactaba con los banqueros de usar ropa de "Robin Hood" (robada). Cuando salíamos por temas de trabajo, me contaba sus anécdotas. Todas con una connotación sexual. Había ido a La Habana en más de 30 ocasiones; el ÚNICO destino turístico que conocía. "Una vez que conoces Cuba ya no necesitas ir a otro lado, esa isla es un vicio". Según su óptica, presumía haber tenido sexo con las mujeres más guapas del mundo: rubias, mulatas, negritas "cucurumbes". De todas las edades y de todos los sabores. "Dios bendiga a Fidel" me decía con una risa malévola. En fin, podría seguir hablando de este tipo, pero lo que quiero decirles es que así son los mexicanos que defienden la dictadura comunista en Cuba. No es un tema ideológico sino de satisfacción personal. Y es que allá se dan la vida que acá nunca soñaron tener. En México viven en verdaderas pocilgas, comen diario en puestos de lámina y viven de dar arrimones en el transporte público. En Cuba la historia cambia. Adoptan la figura de Play Boys, se creen el Gran Gatsby, sentados en una silla de mimbre, atendidos por un negrito con guantes blancos, mientras observan una ciudad muerta. Qué importa que todo esté jodido mientras ellos puedan satisfacer sus deseos más bajos. Con diez dólares compran sexo, mientras los padres de las chincas pasan las tardes hurgando entre la basura por un pedazo de comida. Hasta van de "Shopping", le compran a sus familias (esposa) souvenirs, un llaverito, una playera, o una cachucha con la frase "FIDELidad" impresa. Así viven su farsa; después de 7 días de desenfreno, regresan a su miserable vida. A ahorrar otro año, para poder irse a coger otra vez a "las mujeres más guapas del mundo", y eso si, a las más baratas. Esa es la Cuba que aman. Pero todo está por cambiar. 🇨🇺