Ayuso ha aprobado una ley para reconocer al embrión como miembro de la familia.
Luego cuando crezca le negará el acceso gratuito a la guardería, no tendrá pediatra en el centro de salud, cuando crezca más no tendrá plaza pública para estudiar y cuando sea viejo le dará comida podrida en la residencia y si hay una pandemia le negará la asistencia sanitaria si no tiene seguro privado.
Pero fue un embrión feliz.