🔴 POLÍTICA EN LAS UNIVERSIDADES
Las universidades nacionales argentinas se organizan en facultades, y estas a su vez por lo general se dividen en departamentos.
La máxima autoridad de la universidad es el rector; en las facultades, el decano; y en los departamentos, el director. En todos los casos cumplen un rol de conducción y gestión que puede compararse con un poder ejecutivo.
El Consejo Superior, integrado por representantes de todos los claustros (docentes, no docentes, estudiantes y graduados), cumple funciones similares a un poder legislativo: delibera, legisla y controla al rector. En cada facultad existe un Consejo Directivo, y en los departamentos, un Consejo Departamental, con funciones equivalentes en su respectivo nivel.
Las autoridades universitarias, tanto de carácter ejecutivo como colegiado, surgen del cogobierno democrático: son elegidas mediante votaciones en las que participan todos los claustros, garantizando la representación plural.
Por eso, afirmar que “a la universidad se va a estudiar, no a hacer política” desconoce la esencia del modelo universitario público argentino: los estudiantes, junto con docentes, no docentes y graduados, no solo estudian o trabajan allí, sino que también ejercen un papel central en su gobierno.
Sí, a la universidad se va a estudiar o a trabajar, y también a hacer política.