La actriz Lola Berthet expuso una realidad que muchos prefieren ignorar: anunciar como “beneficio” algo que ya existía con el Certificado Único de Discapacidad es vender humo. Y mientras tanto, las personas con discapacidad vuelven a encontrarse con trabas: perder la SUBE, depender de una app privada, sacar un QR, sumar burocracia a familias que ya cargan con demasiadas dificultades. Con un hijo autista, puso el foco donde duele: la discapacidad no puede ser un negocio ni una propaganda. Es una vergüenza.