En un cementerio jardín ubicado en pleno centro de Ginebra, en medio de una paz solo alterada por las visitas de los niños de una guardería cercana y los ocasionales lectores, descansa Jorge Luis
#Borges. Es sugerente que su cuerpo repose a pocos kilómetros del mayor acelerador de partículas creado por la humanidad. Los científicos del CERN hacen lo mismo que Borges: investigar el universo. Ellos lo intentan disparando protones, hadrones y otras partículas por un túnel de 26 kilómetros a velocidades inimaginables. A Borges le bastaban las palabras: «Si viéramos realmente el Universo, tal vez lo entenderíamos».
hipermediaciones.com/2025/02…