En este artículo científico, publicado en la revista SCIENCE, los autores concluyen que el teletrabajo aumenta de forma significativa el aislamiento social y empeora la salud mental, sobre todo en las personas que viven solas. Estiman que el teletrabajo puede explicar hasta un tercio del aumento global del malestar psicológico -observado en el período estudiado. Y recomiendan que trabajadores, empresas y gobiernos tengan en cuenta estos efectos al diseñar políticas laborales.
El artículo cuestiona la extendida idea, tras la pandemia, de que teletrabajar desde casa es siempre una mejora. Desde luego los datos sugieren que la productividad y la comodidad no agotan el problema. Era evidente que las personas no sólo necesitamos eficiencia; también encuentros cotidianos y formas ordinarias de convivencia. Así que puede que el lugar de trabajo sea al mismo tiempo un espacio de relación humana cuya importancia habíamos subestimado