Es decir: si un ciudadano recibe regalos de boda, Hacienda puede considerarlos donaciones. Pero si un presidente recibe joyas por valor de 1,2 millones de euros, debemos hacer un esfuerzo de madurez democrática y contemplarlo como una simpática tradición diplomática. La próxima vez que Hacienda pregunte por una transferencia, probad a responder: “No sea usted hipócrita, inspector; es cortesía internacional”. Nos toman por idiotas
🎁 "Me dijeron que lo habitual es que estos regalos de cortesía, en viajes internacionales, se los quedaba el ministro"
👉 Miguel Sebastián (
@migsebastiang) sobre los regalos de joyas que recibían, en
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