LOS MUERTOS QUE VOS HACKEAIS GOZAN DE BUENA SALUD
Un grupo de señores de edad provecta, con causal jubilatoria y que además están embelesados con las nuevas tecnologías, han sufrido en las últimas semanas varios intentos de hackeos.
Algunos, como en el caso de
@jmartinezjorge1 , han prosperado, y sus cuentas originales fueron silenciadas.
Viene a cuento el viejo refrán: "no creo en brujas, pero que las hay, las hay".
Tan desprestigiadas están las teorías conspirativas, que uno a priori las descarta para no caer en el oprobio.
Pero hay varios elementos para considerarlas de recibo en estos casos.
El primer elemento es el obvio: son cuentas con miles de seguidores, identificadas al mismo tiempo con la buena escritura, la lucidez de las ideas y la defensa de los valores de la libertad.
Cada uno con su estilo, confluyen también en una crítica al gobierno y a los deslices más notorios perpetrados por algunos de sus integrantes de primera línea.
El segundo elemento es el modus operandi. Todos los intentos siguen el mismo patrón. Desde cuentas a su vez hackeadas de algunos seguidores confiables, se envía el anzuelo a través del Mensaje Directo. Una vez en poder de las claves, que se comparten en la creencia de que están ayudando a un amigo virtual, el hackeador toma el control de la cuenta, y desde ella sigue tratando de cazar otros incautos.
El efecto que logran estos modernos Torquemadas es el opuesto al buscado. Esas voces empiezan otra vez desde cero, ahora más fuertes, porque han recibido esa condecoración de los cazadores de voces disidentes.
Las redes sociales han cambiado el paradigma de la comunicación social, y han permitido a voces que no tenían cabida en los medios tradicionales ganarse un lugar en la conversación pública.
Como en las viejas dictaduras, sus émulos de hoy empiezan a sentir la fuerza de la palabra y de la razón de quienes no se doblegan. Y, de paso, quedan también en evidencia los que no quieren complicarse la vida, y tratan de congraciarse con aquellos de quienes dependen para seguir recibiendo favores o prebendas del poder.