Esta mañana, Maribel y yo -junto con el diputado Alejandro López y mi amigo José Miguel Antonio Luna- tuvimos el privilegio de compartir un desayuno entrañable en San Pedro Silacayoapan: caldo de gallina, frijoles, queso, salsa de huevo, tortillas recién salidas del comal y un exquisito atole de trigo.
Gracias a la regidora Hortensia y a su esposo Antonio Galán por su hospitalidad generosa y sincera.
Nosotros no fingimos afectos ni simulamos raíces: valoramos y apreciamos profundamente la gastronomía oaxaqueña, porque en cada platillo vive el trabajo, la tradición y el cariño de nuestra gente.
Gracias por abrirnos las puertas de su hogar y de su comunidad. ¡Qué orgullo caminar esta gran tierra oaxaqueña!