El paradigma de ingesta del segundo cerebro de Karpathy, donde tienes una carpeta donde echar tus datos en crudo y que luego un agente procesa y estructura para agregarla a una wiki o segundo cerebro, es un patrón escalable a otras tantas aplicaciones.
Yo en mi caso por ejemplo ya tenía creada una aplicación financiera que usaba un sistema similar: mis extractos bancarios, facturas, datos traídos de APIs, modelos de impuestos en pdf... todo en crudo en una carpeta. Con la idea de luego llamar a un agente que trabaje en dar orden y forma a esos datos (una única vez) para procesarlos adecuadamente de cara a que luego lo consuma una aplicación (en este caso en vez de Obsidian, un front-end).
Se me antoja como un nuevo tipo de aplicación con un patrón arquitectónico que funciona por poner en su diseño a un agente que cada cierto tiempo sale a pasear para dar orden al caos de la carpeta de datos. No es un script determinista que sepas que va a funcionar siempre igual, con lógicas encorsetadas a formatos concretos, sino que tiene la flexibilidad de comerse y procesar cualquier dato crudo que pongas en la carpeta.
Y donde además cualquier dato alimenta al sistema y lo mejora para hacerlo crecer.
Además, obviamente los agentes no sólo actúan como procesadores de esa información sino que luego se nutren de todo el sistema para poder hacerle consultas mucho más completas o hacer crecer tu aplicación con cada nuevo dato crudo que se agrega.
Estamos empezando a diseñar software alrededor de datos caóticos, confiando en las capacidades de una nueva capa agéntica. El usuario no se adapta al software sino que el software se adapta al caos del usuario.
So good