21 millones. Ni uno más.
En 2009, cuando nació Bitcoin, su creador Satoshi Nakamoto dejó una regla escrita en el código que nadie puede modificar: jamás existirán más de 21 millones de BTC. No es una promesa ni una política que un comité pueda cambiar mañana. Es matemática.
¿Cómo se garantiza? Con el halving. Cada cuatro años aproximadamente, la cantidad de bitcoin nuevo que entra en circulación se parte a la mitad. La recompensa empezó en 50 BTC por bloque. Hoy es de 3.125 BTC. Y seguirá bajando hasta llegar a cero alrededor del año 2140.
¿Por qué importa? Un banco central puede imprimir billetes sin límite, y cada billete nuevo diluye el valor de los que ya tienes. Bitcoin hace lo contrario: su oferta es fija y la conoce todo el mundo desde el primer día. Lo que es escaso, cuando hay demanda, tiende a sostener su valor.
Si apenas llegas a cripto: esto es justo lo que separa a Bitcoin del dinero tradicional. Si ya lo conoces: ese 21 no salió de la nada. Es el resultado de una serie geométrica (210,000 bloques por etapa y una recompensa que se divide a la mitad una y otra vez) que converge exactamente en 21 millones.
Dinero diseñado para no diluirse. Esa es la idea.
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