No será Trump el que rompa el orden de nuestros mares. Venezuela es soberana, como toda nuestra América. No copiamos de reyes ni de desquiciados con delirios de emperadores. Nuestro suelo, nuestra tierra, nuestros mares, nuestros recursos y nuestra libertad son nuestros. Ningún bloqueo naval nos hará agachar la cabeza ni el anhelo colonizador del anacrónico presidente de Estados Unidos.
Trump: no se meta en tierra de libertadores ni de cóndores y jaguares. Aquí no le tenemos miedo. Ni a usted ni a nadie.