Es importante diseccionar el conflicto de Belfast estos días y observar su evolución con atención.
1. En Irlanda del Norte, los paramilitares implicados en la violencia antiinmigración son loyalistas, no republicanos/IRA de momento. Los disturbios de Ballymena (2025) y los de Belfast de esta misma semana han sido protagonizados por elementos vinculados al loyalismo: la UDA y la UVF, que operaron como proxies británicos durante los Troubles.
2. Los republicanos (la tradición IRA) NO se están sumando mayoritariamente. De hecho, durante los disturbios de esta semana se lanzaron amenazas contra la alcaldesa del Sinn Féin de Belfast, Róis-Máire Donnelly.
3. Desde hace un par de meses hay un intento de fabricar una causa antiinmigración "transversal" que de momento es muy débil. Sin embargo, a partir del ataque de un sudanés que quería decapitar a un ciudadano esta semana, Irish News ha dicho que hay contactos entre ambas facciones históricamente enfrentadas.
4. Se calcula que 12.500 jóvenes pueden ser reclutados a ambos lados de la división comunal en una causa antiinmigrante común. Se han visto los primeros graffitis mostrando la tricolor y la Union Jack juntas. El motivo por el que esto es muy difícil que suceda es histórico y obvio: pocos republicanos se unirían a los mismos paramilitares que les machacaron la vida.
5. Lo más parecido a "grupos que imitan al IRA armándose contra la inmigración" está en la República de Irlanda, no en el Norte. Son grupos que el gobierno insiste en denominarlos de extrema derecha. Sin embargo han iniciado viajes 'exploratorios' a Belfast y 'repensar' su relación con sus eternos enemigos por una causa común.
6. Un estudio del C-REX (febrero 2026) documenta casos como el de la autodenominada "Irish Defence Army": dos hombres que pretendían atacar mezquitas y alojamientos de solicitantes de asilo fueron acusados de posesión de explosivos; grabaron un vídeo con pasamontañas ante una bandera tricolor reivindicando los ataques previstos y llamando a los miembros de la Union Jack a sumarse.
7. Hay una imitación consciente de la estética paramilitar republicana asociada a grupos como el IRA Provisional, con grupos como Clann Éireann o Comhaltas na nGaedheal invocando 1916 y el lema "distintas épocas, la misma lucha". Pero ojo: no es el IRA, es apropiación de su iconografía.
8. El "New IRA" sí hizo un llamamiento a "continuar la resistencia", pero eso es lucha armada antibritánica tradicional, no antiinmigración. No conviene mezclarlo de momento.
9. El relato cómodo ("vecinos preocupados por la inmigración") oculta que la infraestructura de control viene de los paramilitares loyalistas. El veterano periodista Malachi O'Doherty señaló que esos grupos son los únicos en esas zonas con autoridad para ordenar a jóvenes salir a la calle a lanzar cócteles molotov.
10. El subjefe de policía de Irlanda del Norte, Ryan Henderson afirmó anteayer que de momento no tienen pruebas de que la violencia esté coordinada por paramilitares loyalistas, pero sí indicios de una coordinación significativa desde redes sociales.
11. El Acuerdo de Viernes Santo es la arquitectura más frágil y más valiosa que tiene la isla de Irlanda. No se sostiene sobre papel. Se sostiene sobre la percepción mutua de que el equilibrio es más rentable que la ruptura. Cuando una comunidad siente que ese equilibrio se rompe, los cimientos tiemblan. Y ahora mismo están temblando.
12. Hace décadas republicanos y loyalistas se mataban por que los primeros consideraban que el Reino Unido no los respetaba y los segundos porque no los protegía. Ese equilibrio se estableció en 1998. Hoy vuelve a estar roto para ambos bandos y ambos bandos ven en "otros" a un nuevo enemigo del que el Estado se desentiende. Ese es el problema
He vivido entre Dublín y Belfast 7 años, sigo en contacto casi semanal con residentes en Irlanda del Norte y lo que está pasando allí es mucho más complejo que lo que se está explicando.
Lo explico en este vídeo de hace dos días:
youtu.be/aOD8xqE2szA