Cada vez lo tengo más claro.
En un futuro (no muy lejano), pagarán por contenido humano.
Desde hoy, los humanos somos minoría en internet.
Cloudflare acaba de confirmar en su reporte que la mayoría de los que navegan son bots y agentes de inteligencia artificial.
Si lo sumamos a que la mayoría del contenido nuevo que se publica ya lo escribe una IA, podemos afirmar que somos visitantes en un espacio que dejó de pertenecernos, donde cada vez se vuelve más difícil distinguir qué es real y qué no.
Todavía quedan reductos, como Reddit, donde la gracia siempre fue la opinión de un usuario que probó algo y te decía la verdad. Pero como tampoco hay forma de verificar si atrás del teclado hay alguien de carne y hueso, parece que va a seguir la suerte de los otros sitios.
¿Qué va a pasar entonces en un mundo en el que nos acostumbramos a entrar a internet a buscar a dónde irnos de vacaciones, qué aspiradora conviene comprar, o si vale la pena ese jueguito nuevo?
Cuantos más robots haya dando vueltas, más valiosa va a ser cada fuente que se pueda verificar como humana. La autenticidad vale más que nunca, porque la confianza solo se construye con otro como nosotros, con ese instinto que nos permitió organizarnos en sociedad y llegar hasta acá.