🧠⚖️ NEURODERECHOS BÁSICOS
📚 Neuroderechos, Rafael Yuste (
@yusterafa):
1️⃣ Privacidad mental: “que el contenido de la actividad cerebral no pueda ser descifrado sin el consentimiento explícito del ciudadano… La posibilidad de desciframiento efectivo de la actividad mental no es ciencia ficción… están apareciendo en el mercado dispositivos portátiles, como cascos de electroencefalograma, que, combinados con algoritmos de IA generativa, se pueden utilizar para descodificar el habla interna de las personas”.
2️⃣ Identidad personal: “es el derecho a la identidad mental, al yo, a nuestra propia personalidad. Esto es algo que nunca se había planteado antes en el mundo jurídico: la posibilidad de que a una persona se le cambie su identidad”.
3️⃣ Libre albedrío: “poder tomar nuestras propias decisiones, nuestra libertad de ser y de actuar… El ejemplo de los ratones en nuestro laboratorio… es ilustrativo: con neurotecnología óptica avanzada, al introducir en el cerebro del ratón imágenes visuales artificiales, tomamos el control de su percepción sensorial y le provocamos un comportamiento determinado; es como si fuera una marioneta…”.
4️⃣ Acceso justo a la neuroaumentación: “es inevitable que los seres humanos acabaremos incrementando nuestras capacidades mentales y cognitivas, y, por supuesto, físicas, con neurotecnología… Imaginad que con neurotecnología podemos incrementar nuestra percepción sensorial, quizá pudiendo detectar percepciones extrasensoriales, como en ultrarrojos, ultrasonidos, o nuestra memoria —teniendo acceso a todos los datos de internet—, o nuestra capacidad de procesar información —utilizando algoritmos inteligentes que procesen grandes cantidades de información para llegar a una decisión rápida—, o asistentes de inteligencia artificial que nos lleven de la mano en el día a día”.
5️⃣ Protección contra sesgos y discriminaciones: “Aunque estamos acostumbrados a recibir información sesgada o discriminatoria desde el exterior, tanto en los medios como en las redes sociales, siempre sabemos que la información es externa, y podemos aceptarla como válida o no. Pero al introducir esa información directamente en nuestro cerebro ya no tenemos esa barrera, y aceptaríamos toda la información como parte de nuestra mente… Esto tampoco es ciencia ficción: en nuestros experimentos con ratones, al introducirles imágenes en su corteza visual, pudimos constatar que la información daba lugar a comportamientos idénticos a los que se habrían producido si hubieran sido generados por el animal…”.