¿Estás preocupada cariño? Podemos estar en la cama y comer algo si quieres, disfrutar del día y olvidarte de la piedra.
Será lo mejor que estar preocupada de si te llaman o no.
No me apetece hacer ni el huevo... Ay, ojalá no me llame.
-Comentó, mientras dejaba su piedra mensajera en la mesita. Hoy le apetecía hacer el vago. Como siempre, realmente-.