Algunos siguen preguntándose por qué no sale vivienda de alquiler al mercado.
El 24 de diciembre, el PSOE acordó con Bildu una medida que tiene estas consecuencias claras:
Si un propietario tiene un piso en alquiler y el inquilino no paga o el contrato ha finalizado, no recuperará la vivienda si la persona arrendataria acredita que es vulnerable económicamente y no tiene alternativa habitacional.
En la práctica, esto supone que:
•El procedimiento judicial puede quedar paralizado durante meses o incluso años, aunque ya esté iniciado o avanzado.
•Si aún no hay fecha de lanzamiento o de juicio, el proceso se congela directamente.
Es decir, aunque no se pague el alquiler o el contrato esté extinguido, basta con declararse vulnerable para frenar el desahucio.
¿El resultado?
•El propietario no cobra.
•No recupera su piso.
•El procedimiento queda bloqueado.
•Y el coste lo asume el propietario, no la Administración.
📌 Conclusión:
El problema de la vivienda no se soluciona y no salen más alquileres al mercado por miedo a esa desprotección del propietario.
Los requisitos a los inquilinos serán mucho más duros.
Se traslada al propietario, que acaba pagando la factura sin alternativa ni compensación.