Ricardo Nieves reaccionó a la condena impuesta a la pastora Rosy Guman, quien recibió una sentencia de 15 años de prisión y el pago de 400 salarios mínimos. Durante su intervención, cuestionó el contraste entre los discursos de prosperidad y las acusaciones que dieron origen al proceso judicial, abriendo un debate sobre el rol de ciertos liderazgos religiosos y el impacto que generan en sectores vulnerables de la población.
Asimismo, Nieves amplió su reflexión hacia temas de transparencia, patrimonio y responsabilidad pública, planteando cuestionamientos sobre el crecimiento económico de algunas figuras vinculadas al poder y señalando la importancia de que las instituciones actúen con independencia y apego a la ley.