Quieren regresar a Colombia a los tiempos de chulavitas, pájaros y paramilitares. Hablan de enemigos internos, de listas, de persecuciones y de resolverlo todo a bala. Sueñan con entregar la soberanía, arrasar recursos naturales y dividir al país entre "buenos" y "malos". ¿Y de verdad creen que eso no es el preámbulo de una tragedia nacional?
Amigo arribista que aplaude la violencia desde la comodidad de su escritorio: en un país incendiado nadie invierte, nadie produce y nadie prospera. La guerra no trae riqueza; trae miedo, fuga de capitales, desempleo y ruina. Colombia necesita futuro, no fantasmas del pasado.
#Abelardo es un peligro para Colombia.