Sin embargo, cuando son los enemigos ideológicos, se da por buena cuanta sospecha exista.
No hay lawfare con Rato o Zaplana,ya ni siquiera con Ábalos o Tito Berni.
Ahora toca bunkerizar al baluarte.
Ya veremos en q queda esto, pero si no lo ve claro, denuncien, como a Peinado.
Nacho Escolar lo explica claramente: Aldama está investigado en dos procedimientos. El grande, el de los hidrocarburos, un fraude de más de 180 millones de euros, por el que fue a prisión preventiva por evidente riesgo de fuga, y otro menor pero de más calado político, el "caso Koldo". Como se sabe, el abogado de Aldama ha conseguido que se levante a su cliente la prisión provisional tras prestarse a declarar. Pero no ha declarado sobre el 'caso Hidrocarburos', que lo mantenía en prisión, sino sobre el 'caso Koldo', y por el procedimiento del ventilador, aunque sin prueba alguna. El imposible no sospechar 'lawfare', ya no solo en la judicatura sino también, esta vez, en la fiscalía anticorrupción.