No tienes que esperar sentada Nataly. Yo rechazo enérgicamente todas las agresiones, perfilamientos y debates insultantes y denigrantes contra biólogos y científicos, vengan de donde vengan.
Pero también rechazo cómo quienes han salido a defender la medida de la eutanasia, han reducido a un movimiento histórico por los derechos de los animales que es diverso y también cualificado, a través de insultos, descalificativos y menosprecio (es aterrador y absolutamente violento todo lo que he leído en redes esta semana en contra de movimiento social).
Les recuerdo que de no ser por el movimiento social (que NO es “peluchista” como ustedes lo llaman, lleva años en el activismo, en las calles, protagonista de la transformación social que ha cambiado la mentalidad de la sociedad sobre la forma de ver y de relacionarse con los animales y con la naturaleza) no estaríamos hablando hoy de la preocupación por la vida del manatí, ni por la vida la vida de ningún animal.
Es GRACIAS al movimiento que se han logrado miles de victorias históricas por los animales incluidos los silvestres, como por ejemplo, la prohibición de su uso en circos, la prohibición del testeo para cosméticos, se está trabajando en un plan contra el tráfico ilegal (artículo de mi autoría) y un largo etcétera. Además, logramos con mi liderazgo y de la mano del movimiento la prohibición de todos los espectáculos crueles con animales, la ley de humedales, la modificación del sistema de gestión del riesgo.
No se equivoquen de enemigo: no son los activistas por los derechos de los animales, dejen la soberbia del saber científico y escuchen también con humildad las preocupaciones del movimiento social, que tiene mucho que enseñar.
Los enemigos de los ecosistemas y de los animales son traficantes, los cazadores furtivos, los que deforestan, los que contaminan. Sepan valorar y capitalizar a su favor el creciente sentimiento de respeto por la vida de los animales que se ha construido a partir del movimiento social, no los manden al otro lado, en eso están terriblemente equivocados.
Acepto con humildad y respeto todas las críticas y estoy siempre dispuesta a aprender y a escuchar a la ciencia, pero lo que no acepto es que metan en una sola bolsa a todo el movimiento por uno o dos referentes que reducen la causa a jornadas politiqueras; el movimiento también tiene expertos en biología, en bioética, en procesos culturales, en derecho. Así como también tiene personas que no han tenido el privilegio de pocos para formarse, pero que desde su experiencia y desde los territorios tienen mucho que aportar.
No criminalicen ni menosprecien los demás saberes y no los quieran convertir en enemigos de un causa, que aunque ustedes no lo crean, es la que nos junta: la defensa de la vida.
Yo les insisto Nathaly, nosotros debemos ser aliados, NO enemigos.
Saludos.