¡Ay, la FIFA y sus ganas de querer tapar el sol con un dedo! 🤫🚫
Resulta que para proteger a sus patrocinadores oficiales, obligaron al Estadio de San Francisco a cambiar su nombre y mandaron a censurar todos sus logos gigantes en el inmueble. Pero el tiro les salió por la culata: al cubrirlos, dejaron una silueta blanca tan idéntica que la marca se volvió mil veces más visible. ¡Publicidad gratis en horario estelar!
Pero la verdadera obra de arte fue la respuesta de la marca. Con un marketing nivel Dios y un descaro espectacular, decidieron "ayudar" a la FIFA tapando también sus propios logos en sus redes sociales. ¡Si nos van a censurar, que sea con estilo! 😎🔥
La lección de la semana: Gianni Infantino puede cambiarle el nombre los estadios o tapar lo que quiera, pero el ingenio de una marca y el nombre colectivo no se borran con un reglamento.