en 2004 tuve una de las primeras giras largas en estados unidos. 6 semanas en bondi con cuchetas y un hotel de día donde nos bañábamos y podíamos estirar los brazos sin chocarnos con algo. el bondi lo compartía con otra banda de diez ruidosos, irresponsables con actitud de estrellas de rock que abrían una botella de cerveza y, olvidando su paradero, abrían otra sin pensar que era un bondi que se movía y que indefectiblemente terminaban volcadas.
esa gira terminaba en coachella.
al llegar al festival, me esperaba kris, del sello domino, para decirme que david byrne me invitaba a que abriera para él la proximas 6 semanas.
primero pensé que era una broma.
una vez convencida de que era cierto, me preocupé porque no podía dejar a mi hijita 6 semanas más. entonces viajaron para allá.
el encuentro era en NY, pero ya no me acuerdo si lo conocí en el hotel con toda la familia o directamente en la prueba de sonido.
mi excitación era total.
la primera noche, en una sala enorme y repleta, yo lista al costado del escenario y para mi sorpresa, sale david con su mameluco. la sala se viene abajo, pero él, con mucha calma, empieza a contar que estaba comprando un disco de sigur ros cuando le aparece un pop up window recomendándole mi disco SEGUNDO. impactado por la tapa, lo compra también y se encuentra con mi música, que se volvió fan y que ahora con ustedes: juana molina!!!
todas las noches con excepción de una en la que vino a mi camarín a decirme: “hoy antes del show voy a estar con amigos que hace mucho que no veo, asi que no voy a poder presentarte”.
esa clase de persona es david byrne. y a esa clase de persona, que hace lo que hizo, le estaré eternamente agradecida.