Lo que me sale mal es culpa de los otros, lo que le sale bien a los otros es por mi. El que lo entendió, lo entendió.
Decir que la reducción de homicidios en Medellín es producto de supuestos “procesos de paz” con estructuras criminales es desconocer el trabajo de la Fuerza Pública y de las autoridades que durante años han enfrentado a las bandas delincuenciales.
Hoy la ciudad tiene indicadores incluso mejores que Bogotá, algo que hace unos años parecía imposible. Pero pretender que eso se logra entregándole poder político a criminales o debilitando la institucionalidad es un error gravísimo.
Quitarle herramientas al Estado para combatir el crimen y disfrazar de “sabotaje” cualquier cuestionamiento a estos procesos solo genera más incertidumbre. La paz no puede significar impunidad ni fortalecimiento de las estructuras ilegales.
Cuando el Estado cede frente a los criminales, el narcotráfico crece y la ciudadanía queda en medio del miedo y la violencia.
Gustavo Francisco, más bien ocúpese de lo que pasa en Tibú, donde acaban de masacrar a 12 personas. Si, es en Norte de Santander, por si no lo conoce…una zona a la que usted con su farsa de La Paz Total, se la cedió al crimen.