Todo es cada vez mas un offload de costos al cliente. Hoteles que no ofrecen limpieza sin hacerte sentir culpa de pedirla, negocios sin cajeros que te obligan a gestionar tu pago y asi.
Anoche cenamos en Miami. Llega la cuenta: 20% de propina incluida. Perfecto. Entonces viene el camarero y nos explica que esa propina se reparte entre todo el personal, y nos anima a dejarle una adicional solo para él. Llámame tacaña, pero esto ya me parece abusivo. No es cuestión de dinero; es la sensación de que cada vez te están pidiendo un poco más. Me hizo sentir incómoda. ¿Soy la única a la que esto le parece excesivo?