La diferencia es muy clara: la comunidad LGBT no es vandalismo. Los que fueron a romper, rayar y destrozar Palacio de Gobierno son grupos violentos que se cuelgan de cualquier causa para hacer desmadre.
#Querétaro no vio una lucha social; vio a un grupo de encapuchados reventando el Centro mientras la gente normal veía cómo destruían lo que también pagamos todos.
Si detrás hubo mano política, de Morena, de grupos universitarios o de quien sea, que se investigue. Porque una causa legítima no puede usarse como pretexto para destruir la ciudad y luego hacerse las víctimas.
Con dedicatoria a los pendejos radicales de MORENA.