Esta pirámide maya guarda un detalle que casi nadie nota: en su cima tiene una extraña torre circular que no se parece a las de la mayoría de las ciudades mayas de la región. 😮
La estructura que aparece en la foto es conocida como El Castillo de Muyil, el edificio más importante de esta antigua ciudad maya y una de las construcciones más altas de la costa de Quintana Roo, con alrededor de 17 metros de altura. Los arqueólogos creen que funcionó como un templo ceremonial y religioso, ya que en su interior y alrededores se encontraron valiosas ofrendas de jadeíta, caracol y otros objetos utilizados en rituales. Además, el edificio fue ampliado en distintas etapas durante siglos, por lo que la pirámide que vemos hoy es el resultado de varias generaciones de constructores mayas.
Uno de sus detalles más curiosos es precisamente la torre circular que sobresale en la parte superior. Algunos investigadores consideran que pudo representar elementos relacionados con la ceiba, el árbol sagrado de los mayas, mientras que otros la relacionan con símbolos rituales utilizados en ceremonias religiosas. Lo interesante es que sigue siendo una de las características arquitectónicas más inusuales de Muyil.
Y aunque la pirámide es impresionante, el entorno la hace todavía más especial.
Muyil no está en medio de una zona urbana ni rodeada de hoteles. Se encuentra dentro de la Reserva de la Biosfera de Sian Ka’an, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El sitio arqueológico está rodeado por selva tropical, senderos naturales, aves, vegetación exuberante y muy cerca de las lagunas de Muyil y Chunyaxché, que formaban parte de antiguas rutas comerciales conectadas con el Caribe. Desde aquí todavía es posible recorrer canales y cuerpos de agua que fueron utilizados hace siglos por los mayas para mover mercancías a través de la región.
Lo más sorprendente es que esta ciudad comenzó a desarrollarse hace más de 2,000 años y fue una de las poblaciones mayas más antiguas y duraderas de la costa oriental de la península de Yucatán. Mientras miles de personas abarrotan otras zonas arqueológicas, Muyil sigue conservando algo que cada vez es más difícil encontrar: la sensación de descubrir una ciudad maya escondida entre la selva, con el canto de las aves de fondo y una laguna de agua tranquila a pocos minutos de sus antiguos templos.
¿Conoces a alguien que ame visitar lugares así?
📸 IG: william_osorio23