El peronismo no estuvo "inicialmente" en contra de la Conadep, estuvo siempre en contra de la Conadep. Pelotudeces a esta altura, no. Argumentos para no subirse tuvieron muchos, pero hay dos por encima de todo: Luder, el que iba ser candidato del PJ, había firmado el decreto de "aniquilamiento" del terrorismo y tenía miedo de ser juzgado. Y segundo, poco antes de la creación de la Conadep, Alfonsín había firmado el decreto de juzgamiento de las juntas militares y, esto es clave, de los líderes montoneros peronistas como Firmenich. El resto es historia conocida: el peronismo jamás de los jamases hizo en aquellos tiempos un gesto para sumarse a la Conadep. No cuenten la historia como quieran, la historia es siempre una: mientras todas las organizaciones sociales, las Madres, las Abuelas, Paz y Justicia, etc, pasaban a declarar y aportaban pruebas y testimonios, el peronismo, aún teniendo cientos y miles de desaparecidos, prefirió proteger a sus dirigentes que juzgar a los asesinos. El resto, papel picado.
Siento que no vale la pena responderle a estos tipos, pero tal vez algún peronista se pregunta lo mismo y no sabe la respuesta:
El peronismo estuvo inicialmente en contra de la CONADEP porque buscaba crear una comisión bicameral con verdadero poder de investigación, que pudiera ir en profundidad en busca de la verdad y juzgar a todos los involucrados, hacer allanamientos, indagar a fondo, no solo recibir denuncias o pedir informes como efectivamente sucedió con la CONADEP.
Desde el peronismo se desconfiaba del organismo, de la elección a dedo de los miembros y del propio Alfonsín: creían que buscaba una investigación relativamente liviana para "cumplir" (cosa que de algún modo -y lo digo sin desmerecerlo- sucedió con el Juicio a las Juntas, que solo condenó a los responsables más importantes y cortó el hilo ahí mismo con las leyes de Obediencia debida y Punto final).
Desde el punto de vista del radicalismo, también es lógico pensar que ir a fondo contra los militares podría haber generado un nuevo golpe de estado, dado que el poder militar no estaba en absoluto desarmado.
Por otra parte, fuera del ámbito partidario/parlamentario, el apoyo del peronismo a las investigaciones realizadas por la CONADEP fue total, lo cual se cae de maduro, dado que la mayoría de los perseguidos y desaparecidos eran peronistas.