El fraude ya está dando sus primeros beneficios y los datos son sencillamente escandalosos:
Castilla y León: El PSOE se lleva un descarado 36,5% del voto exterior.
Aragón: Logran un 36,2%, sacándole más de 12 puntos de ventaja al PP.
Extremadura: Se apuntan un 35,9%.
Andalucía: Consiguen un 33,3% del voto CERA.
¿La anomalía estadística? Es absolutamente insostenible que en comunidades autónomas donde la derecha arrasó por completo en el voto presencial, el PSOE gane de forma masiva en el voto extranjero. Una desviación milagrosa que nadie se cree y que evidencia cómo están orquestando el pucherazo definitivo de cara a las elecciones generales.