Si realmente están involucrados los gobiernos de Venezuela y Cuba en el Estallido Social de 2019 en Chile, todos los chilenos que urdieron este siniestro plan, deberían ir a prisión.
Recordemos que el estallido costó miles de millones a Chile, causó terror a todo un país y dió libertad de acción a los delincuentes.
El próximo gobierno deberá estudiar a fondo y seriamente esta situación.
Ojalá Kast tenga las agallas de actuar con firmeza de confirmarse lo que se está diciendo.