No sé ni qué decir… hay noticias que te rompen por dentro y te dejan el alma en silencio.
Conocí a Matías con 17 años, siendo casi unos niños, y desde entonces compartimos muchos momentos, recuerdos y parte de la vida. Hoy duele mucho saber que ya no está entre nosotros.
Se va un genial cantaor, con un talento enorme, pero sobre todo una maravillosa persona. De esas que tienen luz, corazón y dejan huella de verdad en la gente.
La vida nos llevó por caminos distintos estos últimos años, pero el cariño y los recuerdos nunca desaparecen. Y hoy siento una tristeza inmensa.
También quiero mandar todo mi cariño y mi abrazo a toda su familia, maravillosas personas y gente buena de verdad.
Matías, que Dios te tenga en su gloria.
Te quiero, hermano.
Descansa en paz. ”