Esta es la historia: desprendimiento a cambio de un proyecto de sociedad. La gratitud es un valor que nos hace humanos. Me siento con la autoridad suficiente para decir que lo individual no está por encima de lo colectivo; lo he entendido siempre, como en esta ocasión, porque el hombre en su vocación gregaria le mueve el instinto de sobrevivir en el abrazo y el calor de sus semejantes. Está en su naturaleza su ser social; lo contrario, la obsesión, es una desviación, una perturbación psicológica, peligrosa y destructiva. Nunca actuaré para dañar lo que he construido. Nunca sería como la madre aquella que le pidió a Salomón la mitad del cuerpo de un niño al que reclamaba como su hijo, sería como la madre que prefirió entregar a su hijo en una sola pieza para mantenerlo vivo