EL CALENDARIO JULIANO QUE USAMOS, FUE UNA OBRA ANAHUACA?
A la llegada de Occidente a Mesoamérica, a principios del siglo XVI, los europeos que arribaron a estas tierras se regían por un calendario que habían adoptado desde el año 325 d. C. durante el Primer Concilio de Nicea. Utilizaban el calendario juliano, un sistema arcaico que se venía utilizado desde que Julio César lo instaurara en el año 46 a. C. en Roma, que a decir verdad, era básicamente primigenio, pues era una copia del calendario solar egipcio que establecía la duración del año en 365.25 días, con el paso del tiempo este calendario se desfasó porque provenía de un cómputo inexacto para el número de días que cuenta el año trópico; según el calendario juliano se instituyó un año bisiesto cada cuatro, asumiendo como ya se apuntó una duración de 365.25 días, mientras que la cifra correcta es de 365.242189, esto es: 365 días, 5 horas, 48 minutos y 45.16 segundos, así que hay al menos 11 minutos de diferencia, que acumulados por siglos sumaban para el mediados del siglo XVI un error de 10 días que se habían contado de más.
Es hasta 1582, que Europa corrige este calendario y surge el calendario que se usa hasta la actualidad, que tuvo que suceder hasta después de la conquista, curiosamente los que propusieron como corregir el calendario juliano , fueron españoles en 1578 en la Universidad de Salamanca, fueron los españoles los que tuvieron contacto con las civilizaciones y coincidentemente fueron los que corrigieron el error en el calendario occidental, de ahí se usó está corrección en las posesiones territoriales dependientes de España, ya que Gran Bretaña no lo hizo hasta 1752