A su vez, el líder israelí Benjamín (Bibi) Netanyahu, tres veces primer ministro no consecutivo desde 1996, ha sido acusado de diseñar un plan de siete guerras, según denuncia del economista judío Jeffrey Sachs apoyándose en el testimonio del general Wesley Clark, ex comandante useño de la OTAN. Las guerras debían involucrar a Usa y afectar a Irak, Líbano, Siria, Libia, Sudán, Somalia y culminar en Irán. Su objetivo no sería simplemente garantizar la seguridad israelí ni democratizar esos países, sino convertrirlos en estados fallidos, y a Israel en la potencia hegemónica de Oriente Próximo con proyección mundial gracias al dominio de sus recursos energéticos (el proyecto del Gran Israel, de inspiración bíblica)
.