La noche fascista sobre Bolivia: Grupos de ultraderecha y policías vestidos de civil, infiltrados dentro de las protestas, arrestan a líderes sociales y manifestantes en el centro de La Paz.
El modus operandi no es nuevo. Son aprendizajes de la escuela de contrainsurgencia que el imperialismo yanqui-sionista ha puesto desde hace décadas a disposición de fuerzas mercenarias de policías y fuerzas armadas latinoamericanas, para cumplir con las directrices de Washington en el control del "patio trasero".
La "Escuela de las Américas" hoy con su lavada imagen de "Instituto de Defensa para la Cooperación de Seguridad Hemisférica" (WHINSEC) sigue adoctrinando uniformados en tácticas de tortura, asesinato y contrainsurgencia. Su objetivo central: formar cuadros represivos para controlar los movimientos populares y proteger los intereses gringos en la región.
Más de 64.000 militares latinoamericanos han pasado por sus aulas, y decenas de ellos están vinculados a algunas de las peores masacres, desapariciones y torturas del continente, al fragor de dictaduras y conflictos armados apoyados por Estados Unidos.
Los mercenarios de la represión no defienden ideas. Defienden intereses de sus patrones contra el pueblo.