La guerra contra María, nuestra Madre, es solo una continuación de aquellos episodios que C. Schmitt señala, como la guerra de los Treinta años, entre 1618-1648. El mundo protestante, ahora tercermundizado, tiene la misión de «aplastar» la imagen de María.
Según estimaciones de afluencia habitual, ya hay alrededor de 1,5 millones de personas vinculadas a ‘templos’ evangélicos en España; la inmensa mayoría son inmigrantes latinoamericanos.